Vistas a la página totales

lunes, 15 de junio de 2009

BOLIVIA - PERU EN MAL MOMENTO

Los últimos choques verbales entre las altas autoridades de Bolivia y Perú configuran "un mal momento" para las relaciones diplomáticas de ambos países, según lo admitió el canciller boliviano David Choquehuanca.

El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores formuló declaraciones periodísticas este domingo en un contexto cargado de acusaciones cruzadas, producto del conflicto entre indígenas peruanos y el gobierno del presidente Alan García.

Desde Lima habían responsabilizado al jefe de Estado boliviano, Evo Morales, de instigar las protestas en el vecino país, mientras que desde La Paz acusaron al gobierno del Perú por la muerte de nativos en los incidentes del 5 y 6 de junio pasado.

Choquehuanca, sin embargo, descartó que exista riesgo de "ruptura" entre ambos países.

El diplomático recordó que el presidente Morales denunció en reiteradas ocasiones la existencia de "intereses externos que buscan llevar a la confrontación", pero aclaró que "nuestros pueblos no quieren" esa opción.

Las tensiones tienen su origen en las diferencias ideológicas entre ambos gobiernos, señalaba la corresponsal de BBC Mundo en La Paz, Mery Vaca, después de que los incidentes en la Amazonía peruana dieran paso a las acusaciones cruzadas.

La corresponsal de BBC Mundo identifica como uno de los hitos en la conflictiva relación el diferendo por límites marítimos entre Perú y Chile que afectaría la posibilidad de Bolivia de obtener una salida al Pacífico.

En la misma línea se inscriben los asilos y refugios concedidos por Lima a ex funcionarios bolivianos acusados de genocidio y la supuesta instigación a los indígenas peruanos del distrito amazónico de Bagua.

Sobre este último hecho, en Perú invocan una carta enviada por Morales a organizaciones indígenas reunidas en Puno en la que sostenía que "este es el momento para que todos sepan que nuestra lucha no termina, que de la resistencia pasamos a la rebelión y de la rebelión a la revolución".

Choquehuanca explicó que la misiva estaba dirigida a los "indígenas del continente" y no a los peruanos en particular y dijo que las acusaciones al presidente de Bolivia se debieron a "la mala intención" de algunos políticos del vecino país.

BBC Mundo

miércoles, 10 de junio de 2009

PERU : TENSION EN EL NORTE

Claves del conflicto en Perú

El norte de Perú - en particular las provincias de Bagua y Utcubamba, en el estado Amazonas- se ha convertido en escenario de violentos enfrentamientos entre las fuerzas policiales y las comunidades indígenas, que luchan por proteger sus territorios ancestrales.
Los incidentes ocurridos en la región de la Amazonía son los más violentos desde que culminara la insurgencia del grupo militante Sendero Luminoso en la década de los '90 y el mayor desafío que enfrenta el presidente Alan García dentro de su país, desde que asumiera el poder en 2006.
¿Qué dio lugar a estos enfrentamientos? ¿Qué dice el gobierno?
¿Cuándo y por qué se originaron las protestas?

Las protestas protagonizadas por los indígenas y que alcanzaron su punto más álgido a comienzos de junio se iniciaron el pasado 9 de abril, en rechazo a una serie de decretos legislativos promulgados por el presidente de Perú, Alan García, en 2008, en el marco del proceso de implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Estados Unidos.
Sin embargo antes del mes de abril, los indígenas ya habían organizado una serie de protestas exigiendo la anulación de los decretos, aunque en menor escala.

¿Por que los indígenas rechazan estos decretos?
Estos decretos regulan el manejo de los recursos forestales e hídricos y facilitan a las compañías extranjeras la perforación en busca de petróleo y gas, en tierras que las comunidades indígenas consideran ancestrales.
La región de la Amazonía es además una de las áreas de mayor diversidad biológica del planeta.
En opinión de los indígenas, los decretos establecidos por García perjudican a sus comunidades al permitir la "privatización" de los bosques y los recursos hídricos.

Según le explicó a BBC Mundo Jonathan Mazower, de la organización no gubernamental Survival International, los indígenas bloquearon varios ríos. El más importante ha sido el Napo, un tributario del Amazonas utilizado por algunas compañías para transportar bienes y maquinaria.
También bloquearon caminos y pistas de aterrizaje en el norte y centro de Perú con el mismo fin y ocuparon estaciones de bombeo en los oleoductos que van del Amazonas hacia la costa.

Los indígenas quieren que sean anulados los decretos que permiten a las compañías petroleras -como Perenco, Repsol, Petrolífera o Petrobrás, por nombrar sólo a algunas- operar sin consultar a las comunidades indígenas.
Antes de que estos decretos entrasen en vigor, las compañías tenían que consultar a las comunidades indígenas.

Según el gobierno, la nueva legislación "ordena" el manejo de los recursos naturales y preserva áreas para los indígenas.
Además, el gobierno dice necesitar estos decretos para cumplir con los acuerdos establecidos en el TLC con EE.UU.
Por otra parte, el presidente Alan García insiste en la necesidad de atraer a la inversión privada para estimular la economía siempre y cuando se respete lo que establecen las leyes.
Cabe recordar que el año pasado Perú experimentó un boom de crecimiento del 9,84% anual, convirtiéndose en una de las economías de mejor desempeño en 2008.

No hay uniformidad dentro de la postura del gobierno
El decreto también ha sido criticado por algunos grupos parlamentarios que lo consideran "anticonstitucional" y opinan que -en efecto- favorece la "extranjerización" de la tierra.
Antes de que estallara la violencia, algunos congresistas -señala Mazower- se habían mostrado dispuestos a iniciar negociaciones con las organizaciones indígenas y suspender los decretos que estaban causando tanto conflicto.

El domingo, García dijo que detrás de los disturbios están las potencias extranjeras que compiten por la explotación de petróleo, gas y minerales. Si bien no hizo mención a países específicos, para muchos fue una clara alusión a los gobiernos de Bolivia y Venezuela.
Bolivia se defendió, negando cualquier injerencia en los hechos que están ocurriendo en Perú.
El gobierno de Venezuela no ha hecho comentarios respecto a las acusaciones de García, pero la ministra venezolana para Asuntos Indígenas criticó duramente las acciones contra las comunidades nativas tomadas por el gobierno de García y calificó lo ocurrido en Perú de "genocidio".

Algunos analistas creen que a raíz de lo ocurrido en el norte del país, el presidente podría verse forzado a despedir a ministros importantes dentro de su gabinete o, si quiere poner fin a los sangrientos choques con la comunidad indígena, a modificar o anular las leyes que provocaron la protesta.
Sin embargo, hasta el momento, el gobierno se ha mostrado intransigente y la actitud de García se ha endurecido en los últimos días.

BBC MUNDO